No entrenamos
para ganar.

Entrenamos para merecer ganar.

Dos adolescentes entrenando en cancha, con las camisetas verde y azul de Spartan.

Sabes exactamente en qué nivel estás. Y qué te falta para el siguiente.

En casi todas las academias tu nivel es la opinión del entrenador que te tocó ese día. Aquí está escrito, y lo entregamos impreso desde el primer día.

6

Niveles con criterios públicos. Subes cuando los cumples, no cuando alguien se acuerda de ti.

4

Alumnos por entrenador como máximo. Se entrena, no se hace fila.

0

Academias en el mundo publican su rúbrica de evaluación. Nosotros la entregamos.

Pala de pádel gris con el emblema dorado de Spartan apoyada en el cristal de la cancha.

El verdadero rival nunca está del otro lado de la red.

Está dentro. Por eso aquí se entrena la técnica, la táctica y el físico, pero sobre todo la cabeza. Un jugador fuerte gana un partido; una mente fuerte sostiene una carrera.

Ilustración a lápiz de dos guerreros espartanos, una mujer y un hombre, frente a frente en perfil y separados por un espacio vacío.

Nueve reglas. Ninguna se negocia.

No están en la pared. Se dicen antes de entrenar y se sostienen los días en que nadie tiene ganas.

I

La disciplina está por encima del talento

El talento impresiona; la disciplina construye campeones.

II

Protege al guerrero que está a tu lado

Tu compañero es tu responsabilidad. Lo impulsas cuando duda y lo levantas cuando cae.

III

Nunca llegues sin propósito

No entrenamos por costumbre; entrenamos para evolucionar.

IV

Compite primero contra ti mismo

La mayor batalla siempre será superar la persona que fuiste ayer.

V

La actitud nunca se negocia

No controlas el marcador. Sí controlas tu energía y tu compromiso.

VI

El respeto es la armadura del guerrero

A tu entrenador, a tus compañeros, a tus rivales y al deporte.

VII

La presión es un privilegio

Solo quien persigue la excelencia siente el peso de las grandes oportunidades.

VIII

Nunca abandones un punto ni a un compañero

Mientras la pelota siga viva, hay esperanza. Mientras tu compañero luche, tú también.

IX

Vive como un espartano

La excelencia no termina cuando acaba el entrenamiento.

Seis jóvenes de la academia, hombro con hombro en una sola fila.
La falange funcionaba porque cada escudo cubría al de al lado. Una línea, no seis personas.
El escudo más importante no era el propio, sino el del compañero que estaba a tu lado.
EL CÓDIGO ESPARTANO
Cuatro niños en posición de espera durante una clase, con el entrenador alimentando bolas al borde de la cancha.

Seis niveles. Cada uno con lo que se mira en la cancha.

01

Arranque

Metes la bola, sacas legal y sostienes un intercambio. Dejas de huirle a la que va al fondo.

02

Peloteo

Sostienes un cruzado sin romperlo y mandas globos a propósito.

03

Pared

La bola del cristal deja de ser un problema y se vuelve una opción.

04

Red

Subes después del saque y llegas arriba. Aprendes cuándo no subir.

05

Bandeja

Tu bandeja cae profunda y muere baja. Encadenas sin acelerar.

06

Competencia

Cambias de táctica cuando vas perdiendo por lo mismo.

El entrenador, de blanco, dando indicaciones a tres adolescentes de la academia.
El entrenador siempre de blanco. El color de la camiseta del alumno dice en qué etapa va. Se sabe quién dirige desde la otra punta del club.

El drive protege. El revés define.

El pádel se juega de a dos, y las dos posiciones no hacen lo mismo. Aquí se entrena cada una por lo que le toca, no como si fueran el mismo jugador repetido.

Ilustración a lápiz de un escudo redondo espartano con greca griega a la izquierda y una espada corta a la derecha.

El escudo · Drive

Sostiene la estructura. Su mayor virtud no está en atacar, sino en que la pareja nunca pierda la forma cuando el punto se complica.

La espada · Revés

Genera la presión y cierra. Encuentra la oportunidad, ataca cuando toca y define. Iniciativa, no prisa.

Una espada sin escudo pierde la batalla. Un escudo sin espada nunca conquista. Ninguna posición vale más que la otra.

Cuatro pilares.

Honor

Actuar correctamente incluso cuando nadie observa.

Disciplina

Cumplir el compromiso todos los días.

Coraje

Atreverse a competir bajo cualquier circunstancia.

Excelencia

Ser mejor que ayer. Nunca conformarse.

Emblema de bronce de Spartan montado en el muro de concreto de la entrada del club, con una cancha de pádel al fondo.

Abrimos pronto.

Los primeros en llegar escogen horario.

Estamos terminando los últimos detalles.
Muy pronto abrimos inscripciones.